Designan a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina de Sinaloa
En medio de un escenario político tenso, el Congreso de aprobó el nombramiento de como gobernadora interina, tras la solicitud de licencia del mandatario.
La decisión se tomó en sesión extraordinaria, donde la propuesta impulsada por la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación fue avalada por mayoría, con 31 votos a favor frente a seis en contra, reflejando un Congreso dividido ante el contexto actual del estado.
Oposición cuestiona el proceso
El debate legislativo evidenció posturas encontradas. Legisladores del (PRI) advirtieron sobre una presunta crisis legal, mientras que el (PAN) calificó el momento como resultado de un modelo de gobierno debilitado.
En la misma línea, consideró que el interinato no atiende el fondo de la problemática política y demandó que cualquier señalamiento contra el titular con licencia sea investigado conforme a derecho.
Respaldo de aliados
En contraste, el (PVEM) respaldó el nombramiento al destacar la experiencia de Domínguez Nava, postura que también fue compartida por la bancada de , que subrayó su perfil como garantía de estabilidad institucional.
Perfil político y trayectoria
Domínguez Nava cuenta con una amplia trayectoria en la vida pública. Actualmente es diputada federal y ha participado en comisiones clave como Transparencia, Educación y Pesca. Es egresada de Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa y ha ejercido la docencia.
En el ámbito estatal, fue diputada local y formó parte del gabinete de Rocha Moya como secretaria de Educación Pública y Cultura, consolidando experiencia tanto legislativa como administrativa.
Un interinato en medio de la polémica
El nombramiento ocurre tras una serie de decisiones del gobernador con licencia. Luego de retomar brevemente el cargo el pasado 21 de agosto, Rocha Moya informó que durante su separación se puso a disposición de autoridades estadounidenses, sin que —aseguró— existieran elementos en su contra.
No obstante, la controversia persistió y derivó en una nueva solicitud de licencia, ahora por tiempo indefinido, lo que obligó al Congreso a designar una figura interina para mantener la conducción del Ejecutivo estatal.
Con este relevo temporal, Sinaloa entra en una nueva etapa política marcada por el desafío de recuperar la estabilidad y generar certidumbre institucional.