Denuncia madre presunta violencia vicaria tras operativo para retirar a su hija en Nuevo León
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Lo que comenzó como un conflicto legal entre una pareja separada terminó en un operativo que, según la madre, vulneró sus derechos y los de su hija. Yudith acusa a su expareja de ejercer violencia vicaria luego de que su hija de 12 años fuera retirada de su domicilio mediante una orden de cateo ejecutada el pasado 24 de junio.
Ese día, relata, un actuario acompañado de abogados y elementos de seguridad llegó a su vivienda con un mandato judicial que permitió el ingreso al inmueble y la entrega inmediata de la menor a su padre. Desde entonces, asegura, no ha vuelto a tener contacto con la niña.
En declaraciones a , Yudith explicó que la relación con su expareja ha estado marcada por conflictos desde 2016, cuando decidió separarse. A partir de entonces, afirma haber enfrentado amenazas, presiones y condicionamientos relacionados con la pensión alimenticia.
A lo largo de los años, ha interpuesto diversas denuncias: una por violencia familiar en 2017; dos más por incumplimiento de pensión en 2024 y 2025 —ambas con sentencia a su favor, aunque sin pago—; y una reciente en 2026 por acecho.
Este último caso, detalló, surgió tras descubrir que su expareja presuntamente ocultó un dispositivo de rastreo en la mochila de la menor, lo que motivó la intervención de autoridades y medidas cautelares temporales.
La madre también cuestiona la legalidad del operativo en su domicilio, al asegurar que no se le permitió el acceso a su abogado durante la diligencia, situación que considera una irregularidad grave.
Según su versión, el padre habría presentado información falsa ante un juez para justificar la orden de cateo, argumentando un supuesto riesgo para la menor, lo que derivó en la acción ejecutada al día siguiente.
Además, recordó que existen antecedentes legales impulsados por el hombre desde 2018, incluyendo disputas por convivencia, custodia y acusaciones de sustracción de menores.
Yudith sostiene que su hija expresó no querer separarse de ella al momento del operativo y afirma haber recibido amenazas previas en las que se le advertía que perdería a la menor de manera definitiva.
Ante la falta de comunicación con su hija desde entonces, manifestó su preocupación por su bienestar, especialmente por la posibilidad de que el padre la traslade fuera del país, como ha ocurrido anteriormente.
El caso, señala, continúa en proceso, mientras la madre exige que las autoridades revisen las actuaciones y garanticen un procedimiento justo enfocado en la protección de la menor.