Detectan primer caso de gusano barrenador en perro en Monterrey; suman seis en Nuevo León
La presencia del gusano barrenador del ganado continúa avanzando en Nuevo León. Este viernes, autoridades federales confirmaron el primer caso en un perro dentro del municipio de Monterrey, convirtiéndose en el contagio activo más al norte del país y el sexto acumulado en la entidad desde septiembre pasado.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), este nuevo registro forma parte de una serie de casos que han encendido alertas en las últimas semanas. Particularmente, los tres más recientes —incluido el de Monterrey— son considerados de mayor preocupación, ya que su posible origen es endémico, es decir, no estarían relacionados con el traslado de animales desde el sureste del país, donde se concentra la plaga.
Los antecedentes más cercanos de transmisión local se documentaron el 25 de marzo en Mier y Noriega y el 1 de abril en Aramberri, ambos también en caninos. En estos casos, se detectaron larvas en etapa avanzada, próximas a convertirse en pupas y posteriormente en moscas con capacidad reproductiva, lo que incrementa el riesgo de propagación.
Antes de estos episodios, entre septiembre y noviembre, se habían reportado tres contagios en bovinos, los cuales sí estuvieron vinculados a la movilización de ganado desde el sur del país. Esta situación derivó en restricciones sanitarias que impidieron la entrada de reses provenientes de esa región, impactando directamente al sector ganadero local.
Incluso, cifras señalan que en febrero el inventario de engordas en Nuevo León cayó un 24 por ciento anual, situándose en aproximadamente 185 mil cabezas. A este panorama se suma la preocupación de especialistas, quienes advierten que la expansión del parásito podría complicar una eventual reapertura de la frontera de Estados Unidos para la exportación de ganado mexicano, suspendida desde 2023.